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miércoles, 12 de junio de 2013

Cine en el salón. 'Superman returns', volvimos a creer


Aunque por su breve extensión no lo anunciara como especial, creo que ha sido bastante obvio que en las últimas cinco semanas los miércoles han venido dedicados a revisar las películas de Superman dado el inminente estreno del ‘Hombre de acero‘ (‘Man of steel’, 2013) que Zack Snyder nos tiene preparados. Con todas las dudas en el aire acerca de lo que la esperadísima visión del controvertido cineasta nos deparara, terminamos hoy el repaso por la vida cinematográfica del último hijo de Krypton con ‘Superman returns‘ (id, Bryan Singer, 2006), en opinión del que esto suscribe, un filme a la altura de lo que Richard Donner rodaba en 1978.

Casi dos décadas sin Superman


Pero antes de entrar en materia, intentaré llenar el lapso de tiempo que pasó entre ‘Superman IV: en busca de la paz‘ (‘Superman IV: quest for peace’, Sidney J. Furie, 1987) y el filme de Bryan Singer; casi veinte años en los que la Warner trataría una y otra vez de poner en pie una nueva entrega de las aventuras del superhombre, contratando a decenas de guionistas y varios directores para que resucitaran al personaje en la gran pantalla. Una historia que daría ella sola para una extensísima entrada y que intentaré resumir lo máximo posible para no aburrir a aquellos que ya la conozcáis.
Toda vez que, como contaba la semana pasada, los Salkind readquirieron los derechos del personaje tras el fiasco de ‘Superman IV’, sería la Warner la que recuperara la posesión de los mismos en 1993. Una vez dado este paso, el baile de directores y de opciones para renovar la franquicia fue de lo más variopinto: siempre bajo la alargada sombra de ese peluquero metido a productor intocable que esJon Peters, las primeras opciones serias de volver a ver a Superman en los cines coincidieron con el renacer que conoció el personaje en las páginas de ‘La muerte de Superman’, el famosísimo cómic en el que DC asesinaba a su icono a manos de una criatura llamada Doomsday.
Escrito primero por un tal Jonathan Lemkin, guionista entre otras de ‘Pactar con el diablo‘ (‘The devil’s advocate’, Taylor Hackford, 1997), y reescrito después por Gregory Poirier autor, por ejemplo, del libreto de ‘La búsqueda: el diario secreto‘ (‘National treasure: book of secrets’, Jon Turteltaub, 2007), este ‘Superman reborn‘ era pronto desechado por la Warner en favor de un Kevin Smithque arremetía contra la visión de ambos escritores por lo “poco que respetaba al personaje”.

Smith entregaba entonces a la productora ‘Superman lives‘, un libreto que, debido a las estúpidas injerencias de Peters, se vería obligado a variar incontables veces para acomodar las surrealistas peticiones del productor. Dichas peticiones iban desde cambiar los “amanerados” colores del traje del superhéroe a impedir que se ¿¿viera volar?? a Superman por lo mucho que detestaba los efectos visuales de la cinta de Donner, pasando por el enfrentamiento final del héroe con una araña gigante o la demanda de que la cinta contara con acción sin parar, aunque para ello el hombre de acero tuviera que luchar contra osos polares (sic).
Pasando por el aro de algunas de ellas, e impidiendo que otras se hicieran realidad, Smith comienza en 1997 la rápida reescritura del libreto de cara a un posible estreno del filme en 1998, coincidiendo con el 60 aniversario del personaje. Comenzaba entonces la búsqueda del actor capaz de sustituir aChristopher Reeve, considerándose los nombres de Sean Penn o el que durante bastante tiempo será el temido heredero de la capa: Nicholas Cage.
Tras desechar Warner la propuesta de Smith de que sea Robert Rodríguez quien dirija la película, lamajor apostará de nuevo por Tim Burton para que repita el monumental éxito conseguido con sus dos incursiones en Batman: entrando cual elefante en una cacharrería, Burton rechaza de pleno el tratamiento de Smith dando paso a un baile de nombres en la autoría de los guiones que va desde Wesley Strick a Dan Gilroy, cuyos guiones dejan cada vez más espacio a la sinrazón y el surrealismo —se llegó a pensar que Superman utilizara un “supermóvil” como medio de desplazamiento.

Con el realizador exigiendo absurdos caprichos, y la fecha de comienzo de rodaje cual espada de Damocles sobre sus cabezas, los ejecutivos de la productora deciden dejar de contar con los servicios del excéntrico cineasta cancelando un estreno que ya se había pospuesto para 1999. Y tras un par de años de dimes y diretes, hace acto de aparición el nombre de McG que, recién salido del éxito de ‘Los ángeles de Charlie‘ (‘Charlie’s angels’, 2000), es contratado por Warner para hacer un Superman que los adolescentes terminen adorando.
De forma paralela los rumores que ligan a Wolfgang Petersen con un posible ‘Batman vs. Superman‘ no hacen sino acrecentar la absurda escalada de proyectos sin sentido en la que la major lleva quince años sumida. Una escalada a la que, en última instancia, se sumaría J.J. Abrams con una propuesta sobre un reboot del personaje llamada ‘Superman flyby‘ que sería ofrecida a Brett Ratner antes de que McG se apropiara de ella y que consideraría nuevos nombres para encarnar a Superman como los de Tom WellingJared Paladecki o, curiosamente, Henry Cavill después de que Cage hiciera varios años que se había desentendido del personaje.
Pero todo este baile, que creedme, he resumido una barbaridad —si tenéis tiempo y ganas podéis echarle un vistazo a algunos de los extensísimos artículos que hay por la red al respecto—, termina en 2004 cuando, sin que nadie se lo encargue, Bryan Singer, Michael Dougherty y Dan Harrispresentan a Warner un tratamiento que han preparado durante unas vacaciones en Hawaii tras el rodaje y promoción de ‘X-men 2‘ (id, 2003). ‘Superman returns’ está a punto de echar a volar.

Una idea lógica



La lógica que la terna de escritores ha planteado a Warner con el tratamiento de la historia es aplastante: si todas las vueltas que se han dado con respecto al tema de la muerte y el renacimiento del personaje no han funcionado ¿por qué no abandonarlas por completo? Y si se sabe, porque se sabe, que el mejor Superman que se ha rodado es el de Donner, ¿por qué no tomarlas como base para el posterior desarrollo de la idea?.
Con estos escuetos pero sólidos mimbres, Singer, Dougherty y Harris plantean con ‘Superman returns’ una apuesta que en el mundo del séptimo arte casi podría considerarse como un suicidio al no aludir a las nuevas generaciones de espectadores —esas a las que van dirigidos todos los blockbustersanuales— y preferir dirigirse a todos aquellos que, como el director, babeamos en el cine casi tres décadas antes con la espectacularidad de lo que Richard Donner filmó.


(A partir de aquí, spoilers) Y así, el guión de esta quinta entrega de la saga superheróica parte de la base de ignorar por completo las olvidables tercera y cuarta parte y tomar como referencia lo acaecido en las dos primeras, argumentando que, tras el descubrimiento de varios astrónomos de los restos de Krypton, Superman parte hacia su planeta natal abandonando durante cinco años su hogar adoptivo.
Durante ese lustro, la vida en nuestro planeta ha seguido su curso, Lois ha tenido un hijo, vive con el sobrino de Perry White y ha ganado el ansiado Pulitzer por un editorial titulado “Por qué el mundo no necesita Superman”. Mientras tanto Lex Luthor ha logrado escapar de las garras de la justicia al no presentarse Superman como testigo en el juicio que habría ratificado las dos cadenas perpetuas que le habían sido imputadas y prepara un nuevo plan muy similar al que llevara a cabo en el ‘Superman‘ (id, Richard Donner, 1978) original impulsado por esa malsana obsesión por tener tierras que ya veíamos en el filme de Donner, contando para ello con los cristales que sustrae de la fortaleza de la soledad del superhombre.

Nuevas caras para los personajes de siempre.


Como ya sucediera dos tres décadas antes, gran parte de la apuesta que era ‘Superman returns’ descansaba no ya en la capacidad de los guionistas de rescatar el espíritu del personaje —algo que, como veremos más abajo, consiguen sin problemas— sino en que Singer y los responsables de casting dieran con el rostro adecuado para encarnar la dualidad Clark Kent/Superman. Y si algo habían demostrado los años transcurridos desde la cuarta entrega de las aventuras de Superman es que encontrar a alguien a la altura de Christopher Reeve iba a ser, como poco, una tarea casi imposible.
Imbuido por completo en el espíritu “Donneriano” de la producción, Singer decide que, como ya hiciera su mentor décadas atrás, el rostro del protagonista del filme tiene que ser el de un perfecto desconocido, encontrando el cineasta a su protagonista idóneo en Brandon Routh, un actor cuya elección considero un acierto tan pleno como lo fuera en su momento la de Reeve.

Criticado por un amplio sector que argumentaba que Singer había optado por él sólo por el gran parecido físico que guarda con Reeve, Routh encaja perfectamente en el perfil de Kent/Superman. Como el primero, usa de forma inteligente las muecas y gestos que Reeve hiciera característicos. Como el segundo otorga una nueva humanidad al superhombre logrando, como ya hiciera su antecesor, que el público pueda identificarse con cualquiera de las dos vertientes de su actuación.
Con Kevin Spacey como un espléndido Luthor mucho menos “camp” que el encarnado por Gene Hackman y una comedida Kate Bosworth en la piel de Lois Lane, del resto del reparto cabe destacar, en sentido muy peyorativo, la molesta inclusión de Parker Posey como Kitty, un burdo remedo del personaje que Valerine Perrine interpretara en 1978 y que carece de la explosiva sensualidad que ésta supo darle al personaje de la srta. Tesschmacher.

Un Superman clásico para el s. XXI



Lo decía al principio y lo vuelvo a repetir, ‘Superman returns’ me parece un filme a la altura de lo que Donner levantó a finales de los setenta y nunca he llegado a entender del todo el por qué de las encendidas críticas que recibió desde el momento de su estreno. Unas críticas que comenzaron arremetiendo, como comentaba algo más arriba, contra la elección de Routh como Superman y continuaron cuestionando las elecciones argumentales por las que transitaba la cinta, la ¿irregular? dirección de Singer o las excesivas dos horas y media de metraje.
Vaya por delante que no considero a ‘Superman returns’ un filme perfecto y que, aunque no con la intensidad con la que se reflejó en muchos de los negativos comentarios vertidos al respecto, creo que al montaje final le habrían venido bien unos cuantos minutos menos, sobre todo en ese anticlimático epílogo que sigue al monumental clímax de la cinta, algo más de tres cuartos de hora de acción non-stop en la que Singer nos lleva a través de una espectacular montaña rusa que, no obstante, se queda algo por debajo de la que es la mejor secuencia —en todos los sentidos— del filme: el accidente de la lanzadera.

Primera aparición de Superman en toda su gloria con el renovado traje, dicha secuencia es un perfecto ejemplo de que Singer tiene muy bien aprendida la lección de verosimilitud con la que Donner caracterizó a su ‘Superman’ y, haciendo gala de la misma claridad narrativa que éste, él y John Ottman, en su doble función como editor y compositor, devuelven de un plumazo al personaje el esplendor que había perdido en sus dos últimas apariciones en la gran pantalla: con una música que asimila lo planteado por John Williams y que se eleva como el mejor trabajo de Ottman junto a ‘X-men 2’ —el momento en que Superman se baña en el sol pone la piel de gallina al más pintado—, el subidón de adrenalina que provoca la asombrosa acción que se despliega ante nuestros ojos es el mejor exponente del gran trabajo que hace Singer tras la cámara.
Con constantes y pequeños homenajes a los filmes cuyo legado perpetua, y que pasan por reimaginar diálogos ya escuchados con anterioridad, traer de vuelta a Marlon Brando —aunque sea de forma virtual, claro está— y montar una trama que discurre por senderos paralelos a los que viéramos en ‘Superman’, el trabajo que Dougherty y Harris desarrollan y que es puesto en valor por el clasicismo de formas narrativas de Singer no sirve, no obstante, para que el éxito de la cinta se sienta como tal, dado que la Warner suponía que llegaría a los 500 millones de recaudación sin problemas y no se contentó con los 400 que casi acumuló; algo que se explica debido a que a los 200 de presupuesto hubo que sumarles 100 de publicidad y 70 que se destinaron a pagar las deudas contraídas a lo largo de los años con todos los numerosos implicados en aquellas ideas que nunca llegaron a ver la luz.
Con una secuela anunciada para mediados de 2009 que no llegaría a rodarse —y que habría tenido mucha más acción de manos de la aparición de diversos villanos con poderes—, ‘Superman returns’ queda como el espléndido testimonio del cariño con el que toda una generación de cinéfilos entre los que se incluye Singer sigue mirando a aquél año en el que creímos a pie juntillas que un hombre podía volar, un cariño que la producción exuda por todos sus poros y que lamentablemente nunca volveremos a ver plasmado en la gran pantalla.

Taquilla española | El público sigue con resacón


Sin novedades potentes desde el punto de vista comercial, el resultado de la taquilla española durante el pasado fin de semana entra dentro de lo esperado aunque no deje de resultar bastante triste. La comedia ‘R3sacón’ (‘The Hangover, Part III’, Todd Phillips, 2013) apenas recauda un millón de euros pero la cifra le basta para seguir liderando el box office nacional por segunda semana consecutiva, seguida de cerca por otra exitosa secuela, la frenética ‘Fast & Furious 6’ (Justin Lin, 2013); entre las dos suman el 45% de la recaudación total del fin de semana, en el que se vendieron alrededor de medio millón de entradas.


Solo dos novedades se colaron en el lamentable “top 10”. En tercera posición encontramos ‘El mensajero’ (‘Snitch’, Ric Roman Waugh, 2013), el nuevo producto de acción protagonizado por el hiperactivo Dwayne Johnson; sumó 375.000€ en 237 pantallas, una media de 1.583€, cifras bajas teniendo en cuenta el desgaste de su principal competidora, ‘Fast 6’. Dos puestos más abajo aparece la española ‘15 años y un día’ (Gracia Querejeta, 2013), la triunfadora del último festival de Málaga; contaba con 134 salas a su disposición pero solo recaudó 174.500€, quedándose en una floja media de 1.300€. Por último, cabe destacar que ‘Turistas’ (‘Sighteers’, Ben Wheatley, 2012) ha logrado el mejor promedio de la semana con 2.750€.
PD: Este viernes se estrenan ‘Trance’ (Danny Boyle, 2013), ‘Insensibles’ (Juan Carlos Medina, 2013) y ‘Un invierno en la playa’ (‘Stuck in Love’, Josh Boone, 2012), entre otras. ¿Creéis que ‘R3sacón’ conservará el primer puesto otra semana más?

'El hombre de acero 2' y 'G.I. Joe 3', en camino


En las últimas horas se ha confirmado la puesta en marcha de dos secuelas cuya existencia resultaba inevitable, sobre todo con una industria cada vez más aferrada a las marcas y las franquicias, arriesgando lo mínimo en ideas originales. Se ha hablado mucho del proyecto de ‘Justice League’ pero los fans de los superhéroes de DC Cómics van a tener que seguir esperando porque se ha dado luz verde a la segunda parte de ‘El hombre de acero’ (‘Man of Steel’, 2013).
Y eso que aún no se ha estrenado la primera pero nadie duda que arrasará en taquilla —la películamás esperada del verano—. De momento están confirmado el regreso de Zack Snyder en la dirección, David S. Goyer en el guion y Henry Cavill en el reparto, quedando en el aire la continuidad de otros intérpretes y la participación de Christopher Nolan como productor. Warner Bros. ha dado prioridad a esta producción por lo que el rodaje debería comenzar el año que viene.
‘G.I. Joe: La Venganza’ (‘G.I. Joe: Retaliation’, 2013) llegó a las carteleras con el mal sabor de boca de la primera entrega, un extraño retraso de varios meses y malas críticas, pero la secuela fue un éxito en todo el mundo, llegando a recaudar 365 millones de dólares. Al poco de estrenarse, Dwayne Johnson reveló que ya estaban pensando en ideas para la tercera parte y hoy sabemos que Jon M. Chu volverá a encargarse de la puesta en escena. Paramount pondrá toda la carne en el asador para que el estreno llegue como muy tarde en 2015.

'300: el origen de un imperio', trailer y cartel


Adorada por muchos, odiada por legiones de lo que no cabe duda es que ‘300‘ (id, 2007), el segundo filme de Zack Snyder, no deja indiferente a nadie. Tras lo bien que llegó a funcionar en taquilla, y dada la actual política de la industria del cine norteamericano de “ni un éxito sin su secuela”, llevamos escuchando rumores acerca de una posible nueva incursión en la historia de la guerra entre Grecia y Persia desde 2008, momento en que comenzaba de forma oficiosa la pre-producción de una cinta que, supuestamente, iba a volver a basarse en un cómic de Frank Miller sirviendo como precuela a la historia de Leónidas y la batalla de las Termópilas.
Inicialmente titulada ‘300: battle of Artemisium‘ —una batalla naval que tuvo lugar casi al mismo tiempo que la de las Termópilas—, y con Zack Snyder de nuevo sentándose en la silla de director, al radical cambio en el rumbo de la producción que supuso la marcha de éste para rodar ‘El hombre de acero‘ (‘Man of steel’, 2013) se unió la ligera variación en el título de la cinta a ‘300: el origen de un imperio‘ (‘300: rise of an empire’, 2014) y el hecho de que no se tratará de una secuela, sino de un filme que, como deja entrever el teaser que os ofrecemos a continuación, tiene lugar antes, durante y después de lo narrado en ‘300’, apareciendo en el video el bello rostro de Lena Headey como la reina Gorgo.
Así, el filme, que dirige Noam Murro —el realizador de ‘Gente inteligente‘ (‘Smart people’, 2008)—, se basa en la aún inédita novela gráfica de Frank Miller que lleva por título ‘Xerxes‘ para cambiar el marco de la acción por un mar en el que el general griego Themistocles —el actor australianoSullivan Stapleton— tratará de unificar todo el territorio helénico para combatir al dios-rey Xerxes (Rodrigo Santoro) y a Artemisia (Eva Green), la única mujer según la historia que comandó al ejército persa y que jugó un papel determinante en una de las batallas que probablemente veremos en el filme, la de Salamis.
‘300: el origen de un imperio’ llegará a los cines españoles el 7 de marzo de 2014.

lunes, 10 de junio de 2013

Fallece el productor Elías Querejeta (1934-2013)


Triste noticia para el cine español. Esta mañana amanecíamos con la noticia de la muerte de Elías Querejeta, el productor entre productores y responsable de grandes obras maestras del cine español. Carlos SauraVíctor EriceManuel Gutiérrez AragónFernando León de Aranoa y su hija Gracia Querejeta, son algunos de los directores a los que produjo y junto a los cuales, nos regaló algunas de las grandes obras maestras del cine español.
Futbolista de la Real Sociedad en su juventud, a los 23 años abandona el deporte y su Guipúzcoa natal para trasladarse a Madrid y dedicarse a su gran sueño: el cine. Desde que fundó su productora en 1963, Elías Querejeta produjo más de 50 películas, dando cabida a un nuevo cine español con el que rompió moldes durante el tradofranquismo y más tarde, la transición.

Hombre inteligente y de aspecto frágil, Elías Querejeta fue uno de los grandes aliados del realizadorCarlos Saura con quien empezó su gran aventura como productor y con el que trabajaría en títulos como ‘La caza’ (1965), ‘Peppermint frappé’ (1967), ‘La madriguera’ (1969), ‘Ana y los lobos’(1972), ‘Cría cuervos’ (1975) —galardonada con el Premio del Jurado en Cannes—, ‘Deprisa, deprisa’ (1980) —Oso de Oro en el Festival de Berlín—, entre otras.
Pero no solo colaboró con Saura, en la filmografía de Querejeta también destacan ‘El desencanto’de Jaime Chavarri (1976), ‘Habla mudita’ de Manuel Gutiérrez Aragón (1973) o ‘Tasio’ (1984) e‘Historias del Kronen’ (1995) de Montxo Arméndariz. Pero sin duda, dos de sus grandes obras maestras, las produjo junto a Víctor Erice. Nos referimos a la maravillosa ‘El espíritu de la colmena’(1973) y ‘El sur’ (1983), dos películas míticas, que cambiaron el rumbo del cine español.

En los últimos 20 años, Elías Querejeta apostó fuerte por los jóvenes realizadores. Desde los tres primeros títulos de Fernando León de Aranoa, — ‘Familia’‘Barrio’ y ‘Los lunes al sol’, por la que recibiría su última Concha de Oro en el Festival de San Sebastián— hasta las películas de su hijaGracia —el pasado viernes se estrenaba su última película ‘15 años y un día’—.
Premio Nacional de Cine en 1986 y Medalla de Oro de la Academia de Cine en 1998, Elías Querejeta fue uno de los grandes del cine español y se le va a echar de menos. Por suerte, siempre nos quedara su cine. ¡Hasta siempre, productor!

'Monstruos University', tan entretenida como prescindible


Pixar consiguió hace unos años lo impensable al lograr que se asentara entre el público la idea de que era prácticamente imposible que hicieran una mala película. Esa idea se tradujo en un prestigio creciente en el que únicamente se miraba con malos ojos a ‘Cars’ (id, John Lasseter y Joe Ranft, 2006), un relato quizá menos llamativo —su esqueleto argumental difícilmente podría recordar más al de ‘Doc Hollywood’ (id, Michael Caton-Jones, 1991)— que el de sus predecesoras, pero que no merece tantos palos como suele llevarse por parte de no pocos cinéfilos.
Sin embargo, Pixar luego encadenó grandes títulos como ‘Ratatouille’ (id, Brad Bird, 2007), ‘Wall•E’ (id, Andrew Stanton, 2008), ‘Up’ (id, Pete Docter y Bob Peterson, 2009) o ‘Toy Story 3’ (id, Lee Unkrich, 2010) y cualquier duda existente se disipó por completo. Por desgracia, la innecesaria secuela de ‘Cars’ se convirtió en su primer largometraje en el que prevalecieron las opiniones negativas y, pese al Oscar conseguido, el entusiasmo fue un tanto tibio en el caso de ‘Brave’ (id, Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell, 2012), por lo que ‘Monstruos University’ (id, Dan Scanlon, 2013) se presenta como una gran prueba de fuego para la compañía. Ya os adelanto que es mejor que sus dos inmediatas predecesoras, pero también que está muy lejos del nivel al que Pixar nos tenía acostumbrados hasta hace bien poco.

¿Por qué una precuela?



No creo que ‘Monstruos, S.A.’ sea una película perfecta –tampoco considero que ninguna lo sea-, pero sí que era un grandísimo entretenimiento para toda la familia con un puñado de escenas impresionantes, unos personajes estupendos —¿Acaso hay alguien que no quiera tener una hija como la adorable Boo?— y creaba un universo apasionante. El “problema” era que zanjaba la historia de una forma suficientemente convincente como para que una secuela careciera de razón de ser —aunque eso no ha impedido que muchas acaben materializándose—.
Una precuela explorando el origen de la amistad entre sus dos protagonistas no era una mala idea sobre el papel, ya que la química entre Mike —voz de un impagable Billy Crystal— y Sulley —voz deJohn Goodman— era una de las claves del éxito tanto artístico como comercial de ‘Monstruos, S.A.’. La cuestión es que ‘Monstruos University’ ha acabado convirtiéndose en otro ejemplo más de comedia universitaria americana en la línea de cintas como ‘La revancha de los novatos’ (‘Revenge of the Nerds’, Jeff Kanew, 1984) o el episodio de ‘Los Simpson’ escrito por Conan O’Brien, algo no necesariamente malo, pero que sí limita demasiado sus posibilidades.

De enemigos mortales a uña y carne

El que hoy es mi mejor amigo llegó a presentarse en mi casa para pedir permiso a mi madre para pegarme cuando ambos éramos unos chavales. Esta aparentemente irrelevante anécdota viene a cuento de que ‘Monstruos University’ es la película que nos cuenta la forma en la que Mike y Sulley pasan de llevarse a matar a convertirse en amigos inseparables, algo perfectamente creíble, pero que lo canibaliza todo, aniquilando así otras tramas prometedoras —muy decepcionante el trato dado al personaje de Randall, cuya villanía de ‘Monstruos, S.A.’ apenas es explorada aquí— y confiándolo todo a ser un cóctel de comedia estudiantil y mensaje buenrollista.
No esperéis sorpresa alguna en el tratamiento de la relación entre Mike y Sulley por parte del guión deRobert L. Baird, Daniel Gerson y Dan Scanlon, ya que se echa mano de multitud de tópicos para explicar tanto su enemistad inicial como la forma en la que ésta va transformándose. Una aportación prácticamente nula tanto al universo de la franquicia —la preocupación parece ser más la de crear multitud de nuevos personajes de los que luego conseguir ingentes beneficios a través de la venta de merchandising— como a la larga tradición de comedias de instituto, pero su redención llega a través de un efectivo cruce entre humor ligero, una animación intachable —aunque sin una escena tan mítica como la de las puertas en ‘Monstruos, S.A.’— y ciertos detalles emotivos que funcionan moderadamente bien que se oponen a otros bastante fallidos.

Perdedores con encanto


La manipulación emocional en ‘Monstruos University’ es evidente, pero en Pixar son tan especialistas en jugar con el corazón del espectador que incluso dejan detalles interesantes cuando están lejos de dar en la diana. El encanto underdog de la fraternidad liderada por Mike es indiscutible, en especial si, como es mi caso, no fuiste alguien especialmente popular en tus años de estudiante. En todo momento sabemos lo que va a pasarles —algo muy cinematográfico y totalmente alejado de la triste realidad—, pero eso no impide que transmitan una necesaria emoción al relato.

Poco tiene que ver aquí el frenesí visual que Scanlon intenta imprimir a la película —la persecución al cerdo—, ya que es en el intimismo de algunas escenas o apuntes secundarios dentro de la trama principal donde consigue brillar con intermitencia. Lo realmente importante es que los altibajos de interés no se traducen en caídas de ritmo, ya que Scanlon va dosificando los progresos de la historia con las pausas dramáticas para que todo confluya con relativa naturalidad. El —casi— constante tono cómico también ayuda bastante, y eso que no hay riesgo alguno, sino que se echa mano de un humor blanquísimo para llegar a todos los miembros de una familia.
Sí que existe un exceso de personajes que lleva a que muchos ellos se olviden nada más aparecen los títulos de crédito finales, aunque también hay pequeños hallazgos como el acertadísimo trabajo vocal de Nathan Fillion como el líder de la fraternidad de los populares o Aubrey Plaza como una de las comentaristas de la competición a la que se enfrentan nuestros héroes para luchar por su futuro. Menos afortunados con otros casos como los personajes a los que prestan sus voces Helen Mirren o Alfred Molina, donde la sobrecarga de lugares comunes afecta demasiado a sus posibilidades de ser algo más que relleno necesario.
Con todo, ‘Monstruos University’ funciona con acierto como entretenimiento sin grandes aspiraciones, ya que es un agradable pasatiempo con el que pasar un buen rato en compañía de dos personajes que ya amábamos de antemano y que conservan casi todo su encanto. La pega es que no aporta nada especialmente ilusionante, tampoco tiene escenas particularmente 

'Los muertos del hambre', tráiler y carteles


Todo gran éxito en Hollywood es susceptible de ser parodiado por películas que suelen contar con un presupuesto reducido y un humor de gusto bastante dudoso. Sin embargo, son cintas que tienden a gozar del favor del público y por eso nos siguen llegando con cierta regularidad subproductos como ‘Date Movie‘ (id, 2006) o ‘Casi 300‘ (‘Meet the Spartans’, 2008). Ambas —y muchas más— comparten el hecho de estar escritas y dirigidas por Jason Friedberg y Aaron Seltzer, también responsables de ‘Los muertos del hambre‘ (‘The Starving Games’, 2013), de la cual podemos ver ahora su tráiler y varios carteles.
El argumento es lo menos en estos casos, ya que no es más que una mera excusa para apelotonar cantidades indecentes de gags, pero la diana principal de la parodia es ‘Los juegos del hambre‘ (‘The Hunger Games’, Gary Ross, 2012), tal y como puede verse en la primera mitad del avance. Luego aparecen referencias a multitud de éxitos, tanto cinematográficos —’Los Vengadores‘ (‘The Avengers’, Joss Whedon, 2012), la franquicia Los Mercenarios, etc.— como no —los juegos de ‘Angry Birds‘, la novela ‘Cincuenta sombras de Grey‘, el cantante Psy y su Gangnam Style, etc.—. Que las bromas tengan algún tipo de gracia ya es harina de otro costal.
El reparto está repleto de rostros poco conocidos para el gran público, pero los que vieran el piloto de del intento de adaptación televisiva de ‘Bienvenidos a Zombieland‘ (‘Zombieland’, Ruben Fleischer, 2009) seguro que reconocen a Maiara Walsh, la gran protagonista de ‘Los muertos del hambre’. Por ahora no se sabe cuándo llegará a los cines de Estados Unidos y España —uno aún puede soñar con que alguien tenga un ataque de sensatez y decida quemar todas las copias existentes—, pero todo apunta a que su lanzamiento tendrá lugar en una fecha por determinar del próximo otoño.